Visor de ZPL online
Pegá el ZPL y mirá la etiqueta dibujada como la dibujaría la impresora, antes de imprimir.
Por qué un archivo ZPL no abre solo
El archivo es texto, no imagen: describe cómo dibujar la etiqueta, y quien la dibuja es la impresora. Sin una que hable ZPL, hacer doble clic no muestra nada, y el Bloc de notas muestra el código en vez del resultado.
Un visor hace el papel de la impresora: interpreta el mismo archivo y dibuja en pantalla lo que saldría en el papel.
Lo que ves acá es lo que dibujaría la impresora
Los mismos comandos, las mismas medidas, la misma densidad. No es una aproximación del formato: cada versión del dibujo se compara píxel a píxel contra imágenes de referencia guardadas en el proyecto, y una actualización que cambie cómo se dibuja una etiqueta aparece antes de llegar a vos.
Dos cosas cambian el resultado y conviene revisar. La densidad, que tiene que ser la de tu impresora, y el tamaño de la etiqueta, que tiene que ser el del papel que usás. Errar cualquiera de las dos desplaza todo.
Ver, y también llevarte el archivo
La etiqueta se dibuja poco después de que dejás de escribir, sin apretar nada. Si el archivo tiene varias, las flechas pasan de una a otra, y el botón de descargar entrega la imagen que está en pantalla.
Cuando lo que querés es el lote entero listo para imprimir, eso lo hace el conversor: un PDF con una página por etiqueta, con el tamaño físico incluido para que la impresión salga en la medida correcta. El enlace está acá mismo.
Nada de lo que abrís queda guardado
El archivo se procesa y se descarta. Ni el ZPL, ni las imágenes, ni el nombre del archivo quedan en disco, en base de datos o en registro.
Una etiqueta de envío lleva el nombre, la dirección y el documento de quien recibe. Guardarlo no aportaría nada al producto y pondría en riesgo a personas que ni siquiera saben que sus datos pasaron por aquí.